Inicio Locales Entre promesas electorales incumplidas, continúa calvario de varias familias

Entre promesas electorales incumplidas, continúa calvario de varias familias

Más de 50 familias, ocupantes por décadas de dos hectáreas de terreno en Concepción, tienen una orden de desalojo a ser ejecutada sobre la fracción. El pleito es de larga data y los ocupantes habían recibido varias promesas de solución por parte del intendente Alejandro Tati Urbieta, pero hasta la fecha, dichos compromisos no fueron honrados.

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Foto: Justiniano Riveros
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Las familias en cuestión están asentadas en el barrio Fátima de Concepción y la disputa judicial por el terreno, que ocupan desde hace muchos años, había terminado con una sentencia favorable al propietario en las tres instancias. La orden de desalojo estuvo a punto de ser ejecutada en más de una ocasión, pero ante promesas de las autoridades se logró postergar la acción.

El día miércoles último se presentaron en el lugar dos personas, supuestamente para realizar un censo a los ocupantes. Según relataron estos, la versión brindada por dichas personas es que una inmobiliaria adquirió las dos hectáreas y se encuentra con la intención de lotearlas para vender a los ocupantes.

Teófilo Franco, presidente de la comisión vecinal, explicó que después de conocerse la sentencia, el intendente Alejandro Tati Urbieta había prometido adquirir la fracción a favor de los ocupantes con recursos de la Comuna. Sin embargo, la Municipalidad no contaba con los 2.000 millones que pedía el propietario y en ese momento se había hablado de endeudar al municipio para materializar la compra.

Como el compromiso no fue honrado, los ocupantes recurrieron al Congreso Nacional, donde según Franco, fue presentado un proyecto de expropiación de la fracción de terreno.

Sin embargo, los asentados se encontraron con la desagradable nueva sorpresa y sostienen que no podrían comprometerse a pagar a una inmobiliaria, considerando que en los loteamientos aledaños el costo de las cuotas es muy elevado.

Francisco Cantero, uno de los afectados, sostuvo que en un momento el intendente Urbieta tuvo la solución en sus manos, ya que unas 6 hectáreas de terreno, prácticamente colindantes con el asentamiento, habían sido transferidas a favor de la Municipalidad. Según el poblador, el jefe comunal bien pudo negociar con los propietarios de las dos hectáreas ocupadas a cambio de una fracción similar desprendida de las 6 hectáreas.

La mencionada fracción, conocida como «ex olería militar», había sido transferida a favor de la Municipalidad, como parte de un trueque con las Fuerzas Armadas y posteriormente vendidas por un valor de 2.500 millones de guaraníes a un plazo de 3 años a una empresa inmobiliaria local.