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Desaparece nombre de un acta policial

El hecho tiene que ver con una manifestación ciudadana realizada el 10 de noviembre pasado frente a la sede del Ministerio Público en Concepción. En aquella ocasión la policía incluyó entre los supuestos perturbadores a personas que no estuvieron en el lugar. Uno de esos nombres desapareció posteriormente del acta.

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¿El acta policial fue enmendada o totalmente cambiada?. Quizás nunca lo sepamos. Lo cierto es que dicha herramienta investigativa sigue siendo manejada con absoluta liviandad en algunas ocasiones y es bien sabido que constituye el principal elemento en que la Fiscalía sostiene su acusación en muchos casos.

El 10 de noviembre pasado, después de una manifestación y represión policial frente a la sede del Ministerio Público de Concepción, la policía informó de supuestos hechos de Perturbación de la Paz Pública, protagonizados por ciudadanos presuntamente alcoholizados, a varios de los cuales individualizó en el acta. El contenido de dicha acta, elaborada por efectivos de la comisaría 1ª del barrio Itacurubí, fue publicado por la Dirección Policial en el habitual resumen.

Según el informe policial, entre los supuestos perturbadores se encontraba la conocida comunicadora Mirtha Loreiro, además de otros varios citados con nombre y apellido. Sin embargo, Loreiro había negado públicamente su participación en los hechos y amenazó con querellar al o los policías firmantes del acta.

Tratando de dar seguimiento al tema, la mujer llegó hoy a la sede del Ministerio Público, acompañada de un abogado y pidió acceder al acta policial. Grande fue su sorpresa al no encontrar su nombre en el escrito que le fue exhibido.

Por un lado, Mirtha Loreiro quedó conforme, pero por otro señaló su pesar por los malos momentos que pasó a raíz de que su nombre fue manoseado y ella ni siquiera estuvo en el sitio.

El interrogante que queda es si el acta fue modificada antes de ser remitida al Ministerio Público o fue devuelta de ahí para su corrección y posterior retorno. Lo cierto es que no existe ninguna garantía para el ciudadano, que en cualquier momento puede verse enredado gratuitamente en algún entuerto judicial.