Inicio Opinión ¿Quién fiscalizó al fiscalizador?

¿Quién fiscalizó al fiscalizador?

0
Publicidad

La coherencia no es precisamente una virtud que decore el mapa político de nuestro país, así como la caradurez es una característica muy particular en ese ámbito. Nuestro escenario local tampoco escapa a las generales de dichas reglas impuestas con el paso del tiempo.

Hace unos días, el ex Gobernador de Concepción y actual diputado nacional Luis Urbieta Cáceres estuvo declarando a los medios de prensa que él, de forma personal estará fiscalizando el buen uso de los 5700 millones de guaraníes, aprobados para la Gobernación, en el marco de una declaración de emergencia vial departamental.

Aun sin estar completo el proceso para el desembolso de Hacienda, Urbieta ya empuñó con fuerza el estandarte de síndico, tratando de robar protagonismo incluso a la Junta Departamental, cual es el natural ámbito de control primario. Mucha gente ingresó a un trance de asombro extremo, ante el papel de paladín de la transparencia, asumido por el parlamentario, considerando los antecedentes recientes de una administración departamental minada de irregularidades y desprolijidades.

Del paralizante asombro al que nos sometió el diputado con tales declaraciones, pasamos a un estado más sereno en el cual nos preguntamos: ¿Acaso Luis Urbieta permitió el control de algún diputado sobre el uso y abuso de los 5000 millones de guaraníes que durante su administración recibió la Gobernación, ante una declaración de emergencia?. ¿Existió alguna fiscalización sobre la utilización de los recursos destinados a los servicios de merienda y almuerzo escolar?. ¿Quién lo estuvo controlando a él cuando estaba secuestrando sendos biblioratos de documentos del local de la Gobernación?. ¿Quién verificaba el funcionamiento de la supuesta Asociación de Funcionarios de la Gobernación, a nombre de la cual fueron hechos multimillonarios desembolsos?. ¿Quiénes vigilaban las cubiertas neumáticas supuestamente sustraídas del depósito de la Gobernación?.

En nuestro país, lamentablemente y ya lo dijimos al principio, abundan los políticos incoherentes y son muchos los caraduras, pero también existe una especie en franco crecimiento y es de los que reúnen ambos rasgos a la vez.