Inicio Locales Intendente “juega a barra brava” y crea tensión peligrosa en noche 113...

Intendente “juega a barra brava” y crea tensión peligrosa en noche 113 de protestas

Una patota, integrada por funcionarios municipales y de la Gobernación, además de gente arreada desde algunos asentamientos, se apostó anoche sobre la calle Pdte Franco, en el centro de Concepción, cerrando el paso a la marcha ciudadana. Al frente del tropel de personas estaba el propio intendente Alejandro Tati Urbieta.

0
Publicidad

La “contramarcha”, orquestada por el propio intendente, fue convocada para las 20:00 de ayer y desde tempranas horas ya estuvieron operando algunos funcionarios municipales y referentes del entorno de Urbieta, en la tarea de arreo de personas desde la periferia de la ciudad.

La marcha de protesta ciudadana Nº 113 inició cerca de las 21:00 en la plaza Agustín Fernando de Pinedo y después de un breve recorrido ingresó a la calle Pdte. Franco, para dirigirse como casi todas las noches a la farmacia de la familia Urbieta. Sin embargo, media cuadra antes de llegar hasta el objetivo, los indignados se topetaron con la turba que les impidió el paso.

Manifestantes y “contramanifestantes” quedaron prácticamente cara a cara, separados solo por un cordón de antimotines, quienes trabajosamente pudieron mantener el orden. Las provocaciones verbales y a través del lanzamiento de objetos no se hizo esperar por parte de los enervados hurreros de Urbieta, hasta que la policía tuvo que obligar a retroceder a ambos bandos.

En un momento dado, tres seguidores del intendente intentaron rebasar el cordón de cascos azules, los cuáles tuvieron que utilizar la fuerza para mantenerlos a raya. Posteriormente, en un ambiente tenso se llevó a cabo el escrache, aunque los manifestantes no pudieron llegar frente a la farmacia.

Entre la turba oficialista se pudo observar a directores de la Municipalidad, principales referentes políticos, como el abogado Julio Fischer y algunos funcionarios de la Gobernación, escoltando al intendente Alejandro Tati Urbieta, a quien se lo vio muy eufórico, como todo un “barra brava”.